Saber cómo utilizar tu inhalador correctamente es fundamental para controlar enfermedades respiratorias como el asma o la EPOC. Muchas personas cometen pequeños errores al usarlo, lo que reduce la eficacia del medicamento. Por eso, es importante seguir unos pasos básicos que te ayudarán a respirar mejor y evitar crisis innecesarias.
Primero, agita bien el inhalador antes de usarlo. Después, expulsa el aire de tus pulmones y coloca la boquilla entre los labios, sellándola bien. Mientras presionas el inhalador, inhala profundamente y lentamente al mismo tiempo. Mantén la respiración durante unos 10 segundos para que el medicamento llegue a los pulmones. Finalmente, exhala despacio.
Si usas un inhalador con cámara espaciadora, recuerda que facilita la administración, sobre todo en niños o personas mayores. Además, es recomendable enjuagarse la boca después de usar inhaladores con corticoides para evitar infecciones.
Utilizar bien tu inhalador puede marcar la diferencia entre sentirte bien o sufrir síntomas frecuentes. Consulta siempre con tu médico o farmacéutico si tienes dudas sobre su uso. Una técnica adecuada asegura que cada dosis sea efectiva, ayudándote a mantener el control de tu salud respiratoria día a día. ¡Respirar bien está en tus manos!

