España amortigua el impacto del gas gracias a las renovables, pero la factura de la luz toca máximos desde 2023


España cuenta con una protección cada vez mayor frente a las oscilaciones del mercado del gas gracias al fuerte crecimiento de las energías renovables. Sin embargo, esa barrera todavía no es suficiente para evitar que un repunte del gas termine trasladándose al precio de la electricidad cuando la producción solar y eólica no consigue cubrir toda la demanda.

El resultado se ha hecho especialmente visible durante los últimos meses. En agosto de 2026, el precio mayorista de la electricidad alcanzó los 118,24 euros por megavatio hora (MWh), el nivel mensual más elevado desde febrero de 2023 y un 72,8 % superior al registrado un año antes.

La situación muestra una paradoja del sistema eléctrico español: las renovables consiguen contener los precios durante buena parte del día, pero cuando desaparece el sol, baja el viento o aumenta la demanda, las centrales de gas vuelven a tener un papel decisivo en la formación del precio.

Las renovables han reducido la dependencia del gas

El avance de la energía solar y eólica ha cambiado de forma considerable el funcionamiento del mercado eléctrico español.

Hace unos años, las centrales de gas tenían mucha más presencia a la hora de determinar el precio mayorista. Según los datos citados por la New Economics Foundation, el gas marcaba el precio de la electricidad en España durante aproximadamente el 75 % del tiempo en el primer semestre de 2019.

En el mismo periodo de 2025, esa proporción había descendido hasta el 19 %. Paralelamente, España había duplicado su capacidad instalada de energía solar y eólica.

La consecuencia es importante: cuando existe suficiente generación renovable, las tecnologías con costes variables bajos pueden desplazar a las centrales de gas del mercado.

El propio Boletín Oficial del Estado recoge que el crecimiento de las renovables ha reducido de forma drástica el número de horas en las que el gas marca el precio de la electricidad. El Gobierno estimó además que este denominado «escudo renovable» permitió evitar un coste aproximado de 10 euros al mes para un hogar tipo, equivalente a alrededor del 19 % de su factura.

¿Por qué sube la luz si España tiene tanta energía solar?

La clave está en entender cómo se determina el precio de la electricidad en el mercado mayorista.

Las diferentes centrales van entrando en el mercado para cubrir la demanda eléctrica. Las tecnologías con menores costes de generación tienen prioridad, mientras que otras más caras son necesarias cuando la producción disponible no resulta suficiente.

En determinadas horas, la solar fotovoltaica puede aportar grandes cantidades de electricidad a precios bajos. Pero cuando cae la producción solar, especialmente al anochecer, es necesario recurrir a otras tecnologías.

Si una central de ciclo combinado de gas es la instalación necesaria para cubrir la última parte de la demanda, puede ser ella la que determine el precio marginal de esa hora.

Esto significa que el gas no tiene que producir la mayor parte de la electricidad para tener una influencia muy importante sobre el precio final del mercado mayorista.

Los datos de agosto de 2026 son especialmente ilustrativos. Entre las 10:00 y las 18:00, coincidiendo con las horas de mayor producción fotovoltaica, el precio medio de la electricidad fue de 26,37 euros/MWh. Fuera de esa franja, el promedio se elevó hasta 164,19 euros/MWh.

La diferencia muestra hasta qué punto la abundancia de energía solar puede abaratar la electricidad durante el día, pero también cuánto puede encarecerse cuando desaparece esa generación.

El gas natural vuelve a presionar al mercado eléctrico

Uno de los principales factores detrás de la subida de la electricidad es el encarecimiento del gas natural.

Según los datos recogidos por Infobae a partir de Grupo ASE, el precio mayorista de la electricidad pasó de 42,44 euros/MWh en abril a 54,25 euros en mayo, 70,08 euros en junio, 104,80 euros en julio y 118,24 euros en agosto.

Durante agosto, el precio medio del gas en el mercado MIBGAS alcanzó los 61,87 euros/MWh, un 89,6 % más que durante el mismo mes de 2025.

La situación se vio agravada por las dificultades relacionadas con el tránsito de gas natural licuado por el estrecho de Ormuz y por unas reservas europeas inferiores a las habituales para estas fechas.

El impacto no se queda necesariamente en el mercado mayorista. Cuando aumenta el coste de generación de las centrales que utilizan gas y estas centrales son necesarias para cubrir la demanda, parte de esa presión acaba reflejándose en los precios eléctricos.

Septiembre mantiene la tensión en el precio de la luz

La escalada no terminó con agosto.

Los datos oficiales de la serie diaria del Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) muestran valores elevados durante septiembre. El 15 de septiembre, por ejemplo, la serie registró 204,99 euros, mientras que el 22 de septiembre alcanzó 198,90 euros.

En paralelo, los primeros veinte días de septiembre registraron un precio medio del mercado mayorista de 141,03 euros/MWh, frente a los 59,65 euros/MWh del mismo periodo del año anterior, según los datos difundidos por EFE y recogidos por La Razón.

La evolución evidencia que el problema no se limita a un episodio puntual de agosto, sino que se ha prolongado durante el comienzo del otoño.

La factura doméstica también nota la subida

El encarecimiento del mercado mayorista termina afectando a los consumidores, aunque la relación entre el precio del pool y la factura doméstica no es directa.

La factura eléctrica incluye distintos componentes, entre ellos el coste de la energía, los peajes y cargos, impuestos y otros conceptos regulados. Por eso, una subida del mercado mayorista no se traduce necesariamente en una subida idéntica del recibo.

Aun así, la evolución reciente ya ha dejado una huella clara.

En agosto de 2026, la factura de un usuario medio acogido al PVPC se situó en 88,81 euros, un 19,04 % más que los 74,04 euros del mismo mes de 2025. Fue, además, el agosto más caro desde 2022, según los cálculos difundidos por Europa Press.

Las horas solares siguen siendo una oportunidad para ahorrar

La situación también pone de manifiesto una característica cada vez más importante del sistema eléctrico español: no todas las horas tienen el mismo precio.

Cuando existe una elevada producción fotovoltaica, los precios pueden descender notablemente. Esto abre una oportunidad para los consumidores que disponen de tarifas con discriminación horaria o precios indexados y pueden desplazar parte de su consumo.

Por ejemplo, actividades como poner la lavadora, utilizar el lavavajillas, cargar determinados dispositivos o, en hogares con vehículo eléctrico, realizar la recarga pueden concentrarse en las horas en las que la electricidad resulta más barata, siempre que la tarifa contratada permita beneficiarse de esa diferencia.

El problema aparece durante las horas nocturnas o en momentos de baja producción renovable, cuando la demanda debe cubrirse con tecnologías más caras.

España sigue teniendo una ventaja frente a otros países europeos

Aunque el precio de la electricidad ha aumentado con fuerza, España continúa contando con una ventaja estructural frente a otros grandes mercados europeos.

El análisis citado por Infobae señala que durante el primer semestre de 2025 los precios mayoristas españoles fueron un 32 % inferiores a la media de la Unión Europea.

La creciente presencia de energía solar y eólica explica buena parte de esa diferencia.

El Banco de España también ha estudiado el efecto de las renovables sobre el precio eléctrico. Según las estimaciones recogidas en el análisis, los precios mayoristas habrían sido un 40 % más elevados en 2024 si la generación eólica y solar se hubiera mantenido en los niveles de 2019.

Es decir, las renovables no han impedido todas las subidas, pero sí han reducido la exposición del sistema a los combustibles fósiles.

El problema de fondo: cuando falta sol y viento, vuelve el gas

El episodio actual demuestra que la transición energética no consiste únicamente en instalar más paneles solares y aerogeneradores.

También es necesario disponer de mecanismos capaces de almacenar electricidad y de una red suficientemente preparada para transportar la energía desde los lugares donde se genera hasta donde se consume.

El almacenamiento mediante baterías, las centrales hidroeléctricas reversibles, una mayor interconexión eléctrica y una gestión más flexible de la demanda pueden contribuir a reducir el número de situaciones en las que el gas resulta imprescindible para equilibrar el sistema.

El propio Gobierno ha señalado la necesidad de acelerar tanto el despliegue renovable como la capacidad de almacenamiento eléctrico. El Real Decreto-ley aprobado en junio de 2026 también plantea la electrificación de la demanda como una vía para reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados.

El Gobierno estudia nuevas medidas ante la subida

La escalada de los precios ha llevado al Gobierno a estudiar posibles medidas para contener el impacto del gas sobre la electricidad.

Entre las opciones analizadas se encuentra una posible intervención del mercado mayorista inspirada en el mecanismo aplicado durante la crisis energética de 2022, además de medidas fiscales relacionadas con la electricidad. El Gobierno también estudia actuaciones sobre otros componentes de los costes energéticos.

La cuestión es especialmente relevante porque las medidas extraordinarias adoptadas durante la crisis energética de 2026 estaban diseñadas para retirarse progresivamente hasta finales de septiembre.

El Real Decreto-ley 18/2026 estableció precisamente una retirada gradual de determinadas medidas de apoyo energético, condicionada a la evolución de los mercados.

¿Qué puede pasar con el precio de la luz en los próximos meses?

La evolución dependerá de varios factores.

Uno de los más importantes será el precio internacional del gas. Si el combustible continúa encareciéndose, aumentará la presión sobre las centrales de ciclo combinado cuando tengan que entrar para cubrir la demanda.

También será determinante la meteorología. Una elevada producción eólica y solar puede reducir el número de horas en las que el gas fija el precio. Por el contrario, periodos con poco viento, menor radiación solar o una demanda elevada pueden incrementar la necesidad de generación térmica.

Otro factor será la evolución de las reservas de gas europeas y de las rutas internacionales de suministro.

De hecho, las previsiones publicadas en septiembre apuntan a un escenario de elevada incertidumbre para el invierno, con el mercado del gas todavía sometido a fuertes tensiones.

Las renovables amortiguan el golpe, pero no lo eliminan

La situación actual permite extraer una conclusión clara: España es hoy menos vulnerable al gas que hace unos años, pero todavía no es independiente de su precio.

El crecimiento de la energía solar y eólica ha reducido las horas en las que el gas determina el precio de la electricidad y ha permitido que España mantenga precios mayoristas inferiores a los de otros mercados europeos en determinados periodos.

Pero mientras existan horas en las que las renovables no puedan cubrir toda la demanda, las centrales de gas seguirán desempeñando un papel relevante.

Y cuando el gas se encarece, esa influencia puede volver a hacerse visible rápidamente.

El reto para los próximos años será, por tanto, aumentar no solo la capacidad renovable, sino también el almacenamiento, las redes eléctricas, la flexibilidad de la demanda y las interconexiones. De esa manera, una mayor producción limpia podrá traducirse en una menor exposición de los consumidores a las oscilaciones de los mercados fósiles.

Preguntas frecuentes sobre el precio de la luz en España

¿Por qué sube la luz si España tiene cada vez más renovables?

Porque las renovables no producen la misma cantidad de electricidad durante todas las horas. Cuando la generación solar o eólica no cubre toda la demanda, es necesario recurrir a otras tecnologías. Si la última tecnología necesaria es el gas, su coste puede determinar el precio marginal de esa hora.

¿El gas sigue marcando el precio de la electricidad en España?

Sí, aunque lo hace con mucha menos frecuencia que hace unos años. Los datos citados por la New Economics Foundation apuntan a una caída desde el 75 % del tiempo en el primer semestre de 2019 hasta el 19 % en el mismo periodo de 2025.

¿Cuánto subió la luz en agosto de 2026?

El precio mayorista medio alcanzó los 118,24 euros/MWh, el nivel mensual más alto desde febrero de 2023. En términos interanuales, supuso un incremento del 72,8 %.

¿Las placas solares ayudan a bajar el precio de la electricidad?

Sí. Una elevada generación fotovoltaica aumenta la oferta de electricidad de bajo coste durante las horas solares y puede reducir la necesidad de recurrir a tecnologías más caras. En agosto, las horas centrales del día registraron precios muy inferiores a los de la noche.

¿La subida del mercado mayorista significa que mi factura subirá lo mismo?

No necesariamente. La factura doméstica incluye diferentes componentes además del coste de la energía, por lo que la variación del mercado mayorista no se traslada de forma idéntica al recibo final.

¿España paga más o menos por la electricidad que otros países europeos?

En determinados periodos recientes, España ha mantenido precios mayoristas inferiores a la media europea. El análisis citado por Infobae señala que durante el primer semestre de 2025 fueron un 32 % inferiores a la media de la Unión Europea.

¿Qué puede hacer que vuelva a bajar el precio de la luz?

Una mayor producción solar y eólica, un descenso del precio del gas, unas condiciones meteorológicas favorables, más almacenamiento y una menor necesidad de utilizar centrales de ciclo combinado pueden contribuir a reducir los precios.

Conclusión

España ha avanzado de forma importante en la transición hacia un sistema eléctrico basado en energías renovables. Ese cambio ya funciona como un colchón frente a las crisis internacionales del gas: reduce las horas en las que las centrales térmicas pueden marcar el precio y permite abaratar la electricidad cuando hay abundante producción solar y eólica.

Pero el episodio de 2026 demuestra que esa protección todavía tiene límites.

El fuerte repunte del gas, unido a las horas con menor producción renovable, ha vuelto a impulsar el precio mayorista de la electricidad hasta niveles que no se veían desde 2023. La clave para reducir esa exposición no pasa únicamente por instalar más renovables, sino por acompañarlas de almacenamiento, redes, interconexiones y una mayor flexibilidad del consumo.

Mientras ese proceso avanza, el precio del gas seguirá siendo uno de los factores capaces de determinar cuánto pagan los hogares y las empresas españolas por la electricidad.


Like it? Share with your friends!

What's Your Reaction?

fun fun
0
fun
geeky geeky
0
geeky
love love
0
love
win win
0
win
hate hate
0
hate
confused confused
0
confused
fail fail
0
fail
lol lol
0
lol
omg omg
0
omg
wally

0 Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *