Quedarse sin estuche para las lentillas puede ocurrir en cualquier momento: durante un viaje, después de una noche fuera de casa o simplemente porque se ha perdido o roto el recipiente. Ante esa situación surge una duda muy habitual: ¿dónde guardar las lentillas si no tienes estuche?
La respuesta más importante es también la más sencilla: no conviene improvisar un recipiente con agua, un vaso, una taza o cualquier otro objeto doméstico. Las lentillas necesitan mantenerse en las condiciones indicadas por el fabricante y, en el caso de las lentillas blandas, normalmente deben limpiarse, desinfectarse y conservarse en una solución específica.
Los organismos sanitarios advierten especialmente contra guardar las lentillas en agua, ya que el agua puede contener microorganismos capaces de provocar infecciones oculares.
¿Qué hacer si no tienes estuche para las lentillas?
Si necesitas quitarte las lentillas y no tienes estuche, la opción más segura es conseguir un estuche nuevo lo antes posible, junto con la solución adecuada para tu tipo de lentillas.
En una farmacia, óptica o establecimiento especializado puedes encontrar normalmente estuches específicos para lentillas.
Mientras tanto, si se trata de lentillas desechables de un solo uso, otra posibilidad puede ser desecharlas y utilizar un par nuevo cuando dispongas de él. Esto evita intentar conservarlas de forma incorrecta.
Si son lentillas reutilizables, no deberías guardarlas en cualquier líquido disponible.
¿Se pueden guardar las lentillas en agua?
No.
Es uno de los errores más importantes que deben evitarse cuando no se dispone de un estuche.
No es recomendable guardar las lentillas en:
- Agua del grifo.
- Agua embotellada.
- Agua mineral.
- Agua destilada.
- Agua hervida.
- Agua de una fuente.
- Agua de una piscina.
- Agua de un vaso o recipiente doméstico.
El CDC advierte expresamente de que las lentillas no deben enjuagarse ni almacenarse en agua. El motivo es que el agua puede contener microorganismos, entre ellos Acanthamoeba, una ameba que puede provocar una infección ocular grave conocida como queratitis por Acanthamoeba.
Por tanto, aunque el agua parezca limpia, no es una alternativa adecuada a la solución para lentillas.
¿Puedo guardar las lentillas en un vaso con solución?
La respuesta es que un vaso tampoco sustituye al estuche adecuado.
Puede parecer una solución lógica: llenar un vaso limpio con líquido para lentillas y dejar allí las lentes. Sin embargo, un recipiente doméstico no está diseñado para mantenerlas protegidas ni para garantizar unas condiciones higiénicas adecuadas.
Además, existe un riesgo añadido de que la lentilla quede expuesta a contaminación, se pegue al recipiente o termine deteriorándose.
La recomendación general es utilizar el estuche específico para lentes de contacto y seguir las instrucciones de la solución utilizada.
¿Y si tengo solución para lentillas pero no tengo estuche?
Tener solución para lentillas es importante, pero no significa que cualquier recipiente pueda convertirse en un estuche improvisado.
Las soluciones multipropósito están diseñadas para limpiar, enjuagar, desinfectar y almacenar determinadas lentillas blandas. El CDC recomienda guardar las lentillas en solución fresca cada vez que se retiren.
Por eso, si tienes la solución pero has perdido el estuche, lo más prudente es conseguir un estuche específico antes de almacenar las lentillas.
¿Se pueden guardar las lentillas en suero fisiológico?
Aquí hay una diferencia importante.
El suero fisiológico o solución salina no es necesariamente un sustituto de la solución desinfectante.
Según el CDC, la solución salina puede utilizarse para determinados pasos de la rutina de cuidado, pero no desinfecta las lentillas. Para las lentillas blandas, las soluciones multipropósito están diseñadas para limpiar, enjuagar, desinfectar y almacenar.
Por tanto, no conviene pensar que cualquier líquido etiquetado como «salino» sirve para conservar las lentillas durante la noche.
Hay que seguir las indicaciones concretas del producto y del profesional de la salud visual.
¿Qué hacer si estás fuera de casa y necesitas quitarte las lentillas?
Si estás fuera de casa y te encuentras sin estuche, lo primero es no entrar en pánico ni recurrir a soluciones caseras.
Una opción práctica es buscar una farmacia, óptica o establecimiento que pueda proporcionarte un estuche y la solución compatible con tus lentillas.
Si no puedes conseguir un estuche y las lentillas son desechables, puede ser preferible tirarlas y utilizar unas nuevas en lugar de intentar conservarlas de manera inadecuada.
Si son reutilizables y no puedes garantizar una conservación correcta, consulta con un profesional de la visión sobre qué hacer con ellas.
¿Qué pasa si guardas las lentillas en agua por error?
Si las lentillas han estado en contacto con agua, no deberías volver a ponértelas directamente en los ojos.
El CDC recomienda retirarlas si han estado expuestas al agua y, dependiendo del tipo de lentilla y de las circunstancias, desecharlas o limpiarlas y desinfectarlas durante toda la noche antes de volver a utilizarlas.
Esto es especialmente importante porque el agua no es estéril.
Incluso el agua potable puede contener microorganismos que normalmente no representan un problema al beberla, pero que pueden resultar peligrosos cuando entran en contacto con una lentilla y posteriormente con la córnea.
¿Por qué es tan peligroso guardar las lentillas en agua?
Las lentillas blandas pueden absorber agua y modificar sus características.
El contacto con agua puede hacer que cambien de forma, se hinchen o se adhieran al ojo. Además, determinados microorganismos presentes en el agua pueden contaminar la lentilla.
Uno de los más conocidos es Acanthamoeba, una ameba que puede provocar queratitis.
La queratitis por Acanthamoeba es poco frecuente, pero puede ser muy dolorosa y difícil de tratar. En casos graves puede llegar a provocar daños importantes en la visión.
Por eso, el consejo de no guardar las lentillas en agua no es una simple recomendación de higiene: está relacionado directamente con la prevención de infecciones oculares.
¿Se pueden guardar las lentillas en saliva?
Tampoco.
Aunque pueda parecer una solución de emergencia, nunca se debe utilizar saliva para humedecer, limpiar o conservar una lentilla.
La boca contiene numerosas bacterias y otros microorganismos. Introducir posteriormente esa lentilla contaminada en el ojo puede aumentar el riesgo de infección.
El CDC recomienda utilizar solución específica para lentes de contacto y evitar tanto el agua como la saliva para limpiarlas.
¿Se pueden guardar en un recipiente limpio de casa?
Aunque un recipiente parezca perfectamente limpio, no es recomendable utilizarlo como sustituto de un estuche para lentillas.
Un recipiente doméstico no está diseñado específicamente para almacenar lentes de contacto y no garantiza las mismas condiciones de higiene y protección.
Además, utilizar recipientes improvisados puede facilitar que la lentilla entre en contacto con superficies contaminadas.
La solución más segura es conseguir un estuche diseñado para lentes de contacto.
¿Y si utilizas agua oxigenada para lentillas?
Aquí hay que tener especial cuidado.
Las soluciones de peróxido de hidrógeno utilizadas para lentillas requieren un procedimiento específico y normalmente vienen acompañadas de un estuche especial.
El CDC advierte de que debe utilizarse el estuche proporcionado con este tipo de sistema, porque otros recipientes no realizan correctamente la conversión del peróxido de hidrógeno y pueden provocar molestias o lesiones si las lentillas se colocan directamente en los ojos.
Por eso, si utilizas una solución basada en peróxido de hidrógeno, no debes improvisar con otro recipiente.
¿Qué hacer si no tienes estuche durante un viaje?
Los viajes son una de las situaciones en las que más fácilmente se puede perder el estuche.
Para evitar problemas, lo recomendable es llevar siempre:
- Un estuche de repuesto.
- Solución específica para lentillas.
- Un par adicional de lentillas si las utilizas.
- Tus gafas graduadas.
- La información de tu graduación y las recomendaciones de tu profesional de la visión.
El CDC recomienda precisamente llevar suministros de repuesto cuando se viaja, incluyendo estuche, lentillas, gafas y solución.
De esta forma, perder el estuche no obliga a improvisar.
¿Cada cuánto hay que cambiar el estuche de las lentillas?
El estuche también necesita cuidados.
El CDC recomienda sustituirlo al menos cada tres meses. Además, debe limpiarse siguiendo las indicaciones correspondientes y no debe lavarse con agua.
Para los estuches utilizados con soluciones multipropósito, el CDC recomienda frotarlos y enjuagarlos con solución fresca, vaciar los restos y dejarlos secar adecuadamente.
No basta con añadir solución nueva encima de la antigua. La solución usada debe desecharse.
¿Qué errores debes evitar si no tienes estuche?
Cuando alguien se queda sin estuche puede intentar buscar una solución rápida. Sin embargo, hay varias prácticas que conviene descartar.
1. No uses agua
Es el error más importante.
2. No utilices saliva
La saliva no es un producto para el cuidado de las lentillas.
3. No reutilices solución antigua
La solución debe ser fresca y debe seguirse el procedimiento indicado por el fabricante.
4. No uses un recipiente doméstico como estuche
Un vaso, una taza o un pequeño recipiente no sustituyen a un estuche diseñado para lentes de contacto.
5. No vuelvas a ponerte una lentilla que haya estado en agua
Si ha estado expuesta al agua, es necesario tomar las medidas de limpieza y desinfección correspondientes o desecharla, dependiendo del tipo de lentilla y de las circunstancias.
¿Qué síntomas indican que deberías consultar a un especialista?
Si después de utilizar lentillas aparecen síntomas como dolor ocular, enrojecimiento, visión borrosa, sensibilidad a la luz, lagrimeo excesivo o secreción, es importante quitarse las lentillas y consultar rápidamente con un profesional sanitario.
Estos síntomas pueden aparecer en infecciones oculares relacionadas con las lentes de contacto.
No conviene intentar solucionar una irritación importante simplemente utilizando gotas o volviendo a ponerse las lentillas.
Entonces, ¿dónde guardar las lentillas si no tienes estuche?
La respuesta más segura es: no existe un sustituto casero recomendable para un estuche de lentillas.
Si necesitas quitártelas, intenta conseguir un estuche adecuado y la solución recomendada para tu tipo de lentes. Si son lentillas desechables de un solo uso y no puedes garantizar una conservación segura, desecharlas puede ser una alternativa más prudente que guardarlas en agua o en un recipiente improvisado.
Lo que nunca deberías hacer es utilizar agua, saliva o cualquier líquido doméstico.
Las lentes de contacto son productos sanitarios y su cuidado incorrecto puede aumentar el riesgo de infecciones oculares.
Preguntas frecuentes
¿Dónde puedo guardar las lentillas si he perdido el estuche?
Lo recomendable es conseguir un estuche nuevo. No existe un recipiente doméstico que deba considerarse un sustituto seguro del estuche específico.
¿Puedo guardar las lentillas en agua durante unas horas?
No. El CDC recomienda no almacenar las lentillas en agua debido al riesgo de contaminación e infección ocular.
¿Puedo ponerlas en un vaso con agua mineral?
No. Que el agua sea mineral o embotellada no la convierte en una solución adecuada para conservar lentes de contacto.
¿Puedo usar suero fisiológico?
La solución salina no desinfecta las lentillas. Su utilización depende del sistema de cuidado y de las indicaciones del fabricante o del profesional de la visión.
¿Puedo guardar las lentillas en saliva?
No. La saliva no debe utilizarse para limpiar, humedecer ni conservar lentes de contacto.
¿Qué hago si las lentillas han tocado agua?
Retíralas y sigue las indicaciones de limpieza y desinfección correspondientes. Dependiendo del tipo de lentilla y de la exposición, puede ser necesario desecharlas.
¿Cada cuánto tengo que cambiar el estuche?
El CDC recomienda reemplazarlo al menos cada tres meses.
¿Qué hago si me duele el ojo después de usar una lentilla?
Quítate la lentilla y consulta con un profesional sanitario, especialmente si existe dolor, enrojecimiento, visión borrosa, sensibilidad a la luz o secreción.
Conclusión
Quedarse sin estuche para las lentillas puede parecer un problema menor, pero improvisar con agua, vasos o recipientes domésticos puede poner en riesgo la salud ocular.
La opción adecuada es conseguir cuanto antes un estuche específico y utilizar la solución indicada para el tipo de lentillas que llevas. Si no puedes garantizar una conservación correcta y utilizas lentillas desechables, puede ser preferible desecharlas antes que correr riesgos.
En especial, recuerda una regla sencilla: las lentillas y el agua no deben mezclarse.



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