Casi todos hemos cometido estos errores al empezar. Conocerlos de antemano te ahorra jornadas flojas.
Los cinco errores
- Gastar todo el presupuesto en estrellas. Sin fondo de armario, una lesión te descuadra el equipo.
- Fichar por una sola jornada buena. El rendimiento sostenido pesa más que un partido brillante.
- Ignorar el calendario. Fichar sin mirar los próximos rivales es ir a ciegas.
- No revisar las alineaciones. Alinear a un suplente o a un lesionado es regalar puntos.
- Vender en pánico. Una bajada puntual no siempre indica un problema; mira la tendencia de la semana.
Un buen punto de partida
Equilibra el equipo: unos pocos jugadores clave, una base fiable de titulares y algo de presupuesto en reserva para aprovechar oportunidades.